Las cuentas anuales de toda sociedad mercantil no han de ser obligatoriamente sometidas a una auditoria, si bien, en el artículo 263 LSC, se contemplan varias excepciones. Son las que afectan a sociedades que durante los últimos ejercicios consecutivos reúnan a la fecha de cierre, dos de las siguientes circunstancias: Que el total del activo